ANÁLISIS DE LA INCIDENCIA DE LOS DÉFICITS BÁSICOS DEL ENTORNO SOCIO-FAMILIAR, EN EL DESARROLLO YOICO DE LOS NIÑOS/AS A TRAVÉS DE SUS PRODUCCIONES GRÁFICAS

 

Teresa Pont i Amenós y Helena Díaz Irles

 

 

 
 

I. PRESENTACIÓN

 

     El trabajo que les presentamos a continuación forma parte de la labor que la ONG "Espíritu Que Danza"* desarrolla en la ciudad de Torreón (México), con el objetivo de proveer de apoyo integral a los niñ@s y familias que la organización atiende. Desde nuestra metodología de investigación aplicada, llevamos a cabo un trabajo sistemático para profundizar de manera científica en el conocimiento del niñ@ a través de los diferentes recursos de evaluación psicológica con los que cuenta el campo del psicodiagnóstico infantil.

 

        Desde este planteamiento, innovador en este contexto social de “menores en situación de calle”, y teniendo en cuenta las peculiaridades de la población infanto-juvenil con la que trabajamos, consideramos que el estudio de las características de personalidad a través de los gráficos, es una vía privilegiada de acceso al conocimiento de las necesidades diferenciales de cada niñ@. Los resultados que se obtienen nos posibilitan elaborar un mejor diseño de la intervención (psico-socio-educativa) preventiva y/o terapéutica, así como poder realizar un control y evaluación de resultados.

 

II. INTRODUCCIÓN

 

        La importancia de los vínculos que el ser humano establece con el entorno desde el comienzo de su existencia ya fue señalada desde los inicios del psicoanálisis. Coincidimos con el propio Freud, y con autores psicoanalíticos posteriores que han prestado especial atención a las primeras etapas del desarrollo humano, como M.Klein, Donald Winnicott y J. Bowly entre otros, en que no hay necesidad instintiva, ni situación angustiante, ni proceso mental alguno en el ser humano, que no se desarrolle a partir de la relación con objetos externos.

 

        Existe un poderoso impulso, desde el principio de la vida, que tiende a ligar las fantasías a diferentes objetos (reales o fantaseados), que se convierten posteriormente en símbolos (símbolos-fantasías) y sirven de cauce para canalizar las emociones del bebé. El yo se podrá desarrollar y fortalecer a partir de estas representaciones iniciales, e irá pudiendo tolerar y manejar las ansiedades, siempre que éstas no sean excesivas.

 

* "Espíritu Que Danza" es un movimiento de apoyo al menor, trabajador, maltratado, indígena y en la calle. Esta ONG, lleva a cabo su actividad en la cuidad de Torreón (México) desde 1996.

          

 

Es la fuerte vinculación libidinal con los objetos externos, inicialmente parciales, lo que posibilitará pasar luego a la relación de objeto total. La internalización de figuras parentales, vividas como fundamentalmente bondadosas, y la identificación con ellas, son procesos imprescindibles en la estructuración de la personalidad.

 

        Diferentes aportaciones del psicoanálisis, tanto teóricas como clínicas, con las que coincidimos, concluyen que la percepción de la realidad nunca se libera totalmente de la influencia del mundo interno, distinguiéndose entre relaciones objetales conscientes, productos de interacciones reales, e inconscientes que contienen objetos terroríficos o bondadosos imaginarios producidos por la actividad de la fantasía inconsciente en el desarrollo temprano, derivados en las necesidades más primarias.

        

         En este sentido, Donald Winnicott (1996) nos señala que cuando un niñ@ ha sufrido una experiencia de deprivación, y ésta no es reparada por el ambiente, se desencadenan mecanismos de defensa, como el de disociación, que permitirán que la fachada externa del niñ@ aparezca adaptada al entorno, mientras que otra parte oculta de la personalidad estará enfrascada en fantasías, en relaciones misteriosas con objetos idealizados, idealmente buenos e idealmente malos. Conocer esta parte oculta, es lo que precisamente puede dar las claves que permitirán tener un conocimiento profundo del niñ@ y así proporcionarle la ayuda y sostén adecuado.

 

 

III. RELACIÓN DE OBJETO Y CAPACIDAD SIMBÓLICA

 

         La simbolización es un complejo proceso que permite establecer vínculos creativos entre el mundo exterior y las significaciones emocionales del mundo interno (Bion, 1980). Por otra parte, la simbolización capacita al  ser humano para diferenciar entre la realidad y sus representantes, estableciendo nexos de significación. Gracias a esta función la  persona podrá establecer una distancia adecuada con el objeto exterior, anticipar, prever y retardar las satisfacciones pulsionales, lo cual le permitirá tener una vida psíquica suficientemente estable, y relacionar, a la vez que distinguir, entre lenguaje y realidad por una parte, y fantasía y realidad por otra.

 

        Las dificultades de la capacidad de simbolización quedarían  vinculadas a la psicopatología y se  reflejarían, entre otras formas, en: la estereotipia, la compulsión de repetición, las ideas fijas, y en los tics. Todas estas conductas son ejemplos, en su sentido más amplio, de funcionamiento asimbólico, fenómenos que se repiten sin modificar, sin evolución, debido a que la función simbólica ha quedado  trabada o impedida. Así sucede en los funcionamientos perturbados o psicóticos, dificultándose la integración de la personalidad, e interfiriendo en la posibilidad de encontrar y aceptar nuevos objetos.

 

        Adroer (1986) afirma a este respecto, que sin un buen desarrollo de la función simbólica no hay espacio mental que posibilite la contención de las emociones, pudiendo derivarse hacia trastornos de la corporalidad, con eclosión de las enfermedades llamadas psicosomáticas y mentales o hacia “actuaciones graves”.

 

        El niñ@ está inmerso en un mundo de lenguaje y símbolos ya desde antes de su nacimiento, y a partir de ese momento el tipo de vinculación madre-bebé representa el modelo fundamental de toda relación posterior con la realidad y sus representantes.

 

Los datos sensoriales de la experiencia emocional en el bebé, faltos aún de significado al principio, son transformados en la mente en símbolos gracias a la función maternal de “reverie” de la figura materna. Está función materna permite una conexión madre-bebé suficientemente favorable ya que la figura materna, al tratar de interpretar, traducir y expresar verbalmente las sensaciones corporales, gestuales, senso-motoras y pre-verbales,  instaura la comunicación, otorgando significado y sentido a lo que sucede o siente el bebé, lo cual irá posibilitando progresivamente la formación de símbolos, fundamento de toda sublimación y de una adecuada relación con el mundo.

 

La capacidad simbólica se desarrolla a medida que madura evolutivamente el yo y sus funciones, modificándose también los vínculos objetales. Para H.Segal toda comunicación se da por medio de símbolos, desde el pensamiento en imágenes, como diría Levobici, a pensamientos preverbales o símbolos primitivos como sugiere la Dra. Corominas, se irá hacia símbolos cada vez más abstractos. Desde el objeto como representante, el símbolo evoluciona hacia la palabra, el dibujo, la escritura y las frases gramaticales que expresan una experiencia emocional, conceptos, criterios..., estos últimos, ya símbolos completos.

 

        El menor puede estar en condiciones de aprender los sistemas simbólico-culturales cuando ya ha construido un mundo simbólico privado con elementos surgidos de su fantasía y su mundo imaginario, a partir de su propia experiencia con el entorno y sus relaciones más significativas. Posteriormente, la cualidad de vínculos estables y confiables con las figuras significativas, permitirán al niño/a poner en marcha el mecanismo de reparación para tolerar las ansiedades depresivas.  Por último, la relación de triangularidad (relación edípica) posibilitará el  desarrollo del narcisismo secundario como resultado del proceso de identificación secundaria, y de la renuncia al objeto, proceso estructurante de la personalidad que abrirá paso a la alteridad propiamente dicha: “Alteridad implica renunciar a la ilusión narcisista de identidad entre objeto fantaseado y real. Éste es siempre una afrenta al narcisismo.”

 (Hornstein, L. 2003).

 

         Por último y  en relación a la importancia de la capacidad simbólica para acceder al proceso socializador, señalar que la riqueza simbólica no depende solo de la estabilidad del vínculo con la madre, sino también de sus propuestas simbolizantes: …” si la representación social del mundo es pobre o ausente en el discurso materno, o si el padre no provee de emblemas o ideales ligados a la cultura, se generan situaciones de encierro libidinal que empobrecen la capacidad del niño.” (Schlemenson, S. (1999) citado en Horstein, L. (2003)).

 

 

IV. EL GRAFISMO EN LOS NIÑ@S

 

        Toda actividad psíquica se apoya y desarrolla inevitablemente con una referencia constante a la experiencia corporal y función biológica. La expresión gráfica a través del dibujo, es una actividad esencial a lo largo de la evolución del niñ@; en ella interviene la percepción y expresión psicomotriz, capacidades determinadas por principios biológicos, que varían, según Piccolo, en función del nivel de maduración de cada niño/a y de su estado psicológico, funcional u orgánicamente inducido.

 

        El gesto gráfico resulta un instrumento psíquico y transicional, ya que permite relacionar el proceso más primario del ser humano (a través de las sensaciones del cuerpo en su totalidad y de sus impulsos), con el pensamiento secundario, las emociones y funciones las superiores de la mente (los sentidos influyen sobre la motricidad, y ésta sobre los sentidos).

 

         Freud ya refería que los procesos secundarios del pensamiento empiezan con la atención, y en la medida en que la maduración permite al niño ir organizando las percepciones, se desarrolla la memoria, la concentración y finalmente la reflexión (introspección).

 

        Gracias a las investigaciones realizadas desde la Psicología Proyectiva, influida por el pensamiento psicoanalítico,  los Gráficos, a parte de traducir el estado de la simbolización de un sujeto, también revelan la personalidad de quien los realiza y determinadas características del estado de su psiquismo, de una forma específica

 

        Los niños/as que provienen de entornos sociales marginales suelen haber sufrido graves déficits en sus necesidades básicas desde momentos precoces, a partir de verdaderas realidades frustrantes, y/o violentas, vividas en su vida cotidiana y que han repercutido en heridas narcisistas  en su psiquismo.

 

        Debido a la deprivación sufrida por estos menores es necesario el trabajo progresivo con ellos a nivel instrumental y de una forma especializada para que se puedan llevar a cabo intervenciones psicoeducativas (preventiva y/o terapéutica), de la forma más adecuada y específica para cada niño/a.

 

        A través de los gráficos podemos darle la palabra al niñ@, que no es simplemente pedirle que hable, sino saber escucharlo, escuchando también aquello que no dice con palabras“Darle la palabra al niño implica conocer los diferentes lenguajes y como pueden los niños contarnos lo que sienten y piensan :el  lenguaje gestual, gráfico, lúdico, verbal…” (Janin, B. 2002).

 

 

V. LAS PRODUCCIONES GRÁFICAS EN MENORES EN SITUACIÓN DE MARGINACIÓN SOCIAL COLECTIVA

 

De una muestra de 28 menores hemos seleccionado 14 gráficos del H.T.P, (6 casa, 4 árbol, 4 persona), pertenecientes a 8 niñas y 3 niños de entre 8 y 15 años,  en el momento de la aplicación de las pruebas.

 

El entorno socio-familiar de los menores

 

        Para comprender las circunstancias vitales de los menores a los que pertenecen estos gráficos diremos que todos ellos se encuentran en un contexto de “marginación social colectiva”, sus hogares están situados en zonas periféricas semi-urbanas de la ciudad de Torreón (en el estado de Coahuila, al norte de México). Sus hogares, “jacalitos”, carecen de las condiciones dignas para ser habitados, a pesar de la extrema pobreza en la que viven no pueden acceder a los pocos servicios que tiene la comunidad. La emigración del campo a la ciudad se incremento a partir de 1994, año en que la crisis económica en México favoreció el aumento de migraciones internas. Torreón es además una ciudad de paso para la emigración a EEUU. En este contesto los niños/ñas y sus familias, dirigidas en muchos de los casos por una jefa de familia, enfrentan problemas de pobreza y exclusión social.

 

        Estos menores viven la privación de todos sus derechos fundamentales, como son su Seguridad personal, Vivienda Digna, Educación y Formación, Recreación, Alimentación adecuada, Atención médica.

 

        Padecen de forma crónica enfermedades gastrointestinales y bronco-respiratorias endémicas debido a las condiciones de insalubridad y precariedad de sus viviendas y al déficit alimentario. La mayoría habitan casas de cartón y/o material de deshecho y en situación de hacinamiento.

 

        Ante la ausencia del padre y/o madre, niños y niñas se ven forzados a participar en la generación de ingresos de la familia. Tienen bajos o nulos niveles académicos y los niveles de deserción escolar son altísimos.

 

        Sobre las consecuencias de las situaciones de marginación en el desarrollo del menor, Silvia Schelmenson nos dice:

 

“Cuando los padres del niño han recibido heridas narcisistas que los debilitan por pérdidas repentinas de su posición social, trabajos o ingresos, padecen de situaciones de debilitamiento emblemático que resienten los canales de aproximación identificatoria de parte del niño; la confianza en el futuro de los progenitores se pierde y se fracturan las cadenas de una transmisión suficientemente sólida como para promover el ingreso del niño en el campo social”.

 

(Schelmenson, S. (1999), citada en Hornstein, (2003).

       

A continuación expondremos las características específicas que se repiten  de forma más generalizada  en los gráficos realizados por niñ@s.

 

 

Características generales en la realización del H.T.P.

 

CASA  

ARBOL        

PERSONA           

Contenido Verbal

 

VI. BIBLIOGRAFIA

 

Adroer, S. (1986): “L’espai mental en patología psicosomática i la seva relació amb els problemes de simbolització”, Vol. XI/ Num. 1. Revista Catalana de Psicoanàlisi.

 

Angulo, F. (1988): “Delinquencia i abandonisme en la infantesa”, en Centre d’ Estudis i Formació, Nº3 Abril (45-50).

 

Bergeret, J. (1981): "La violence fondamentale”, en Revue Française de Psychanalyse (6 :1335-1350).

 

Bion, W (1980):”Aprendiendo de la experiencia”. Ediciones Paidos.

 

Díaz, Helena (2004):”Adolescencia marginal femenina y embarazo:

Una defensa Identitaria”. Jornadas Científicas Oskar Pfister. Toledo.

 

Echaire, G. (1977):”Consideraciones teóricas y prácticas sobre el H.T.P en delincuentes Comunicación”. Congreso Internacional Rorschach.

 

Feduchi, L.:”El adolescente y la violencia”. Ed. Gaya.

 

Horstein, Luis (2003): “Intersubjetividad y clínica”. Ed.  Paidos.

 

Janin, Beatriz (2002): “La marcas de la violencia. Los efectos del maltrato en la estructuración Subjetiva”, en Revista de Psiquiatría y Psicoterapia del Niño Y Adolescente, nº 33/34.      

 

Jeammet, P. (2000):”La violencia en la adolescencia: una respuesta ante la amenaza de la identidad”, en Cuadernos de psiquiatría y psicoterapia del niño y adolescente, nº 33-34. Ed. SEPYPNA.

 

Kernberg, O.”La agresión en las perversiones y desórdenes de la personalidad”. Ed. Paidos.

 

Olmos, T. (2000):”La actuación como expresión de una perturbación en la construcción de  la identidad”, en Cuadernos de psiquiatría y psicoterapia del niño y del adolescente, nº 30. Ed. SEPYPNA.

 

Pont, Teresa. (2002):”Qué ens diuen el Gráfics dels delinquents?

”Comunicación presentada en la I Jornada de la SCRIMP Universidad Blanquerna. Abril-02 Barcelona.

 

Pont, Teresa. (1998):”Breves encuentros con delincuentes”. Aportaciones psicológicas a la Justicia Penal. Ed. Herder.

 

Pont Teresa(2007): "El Psicólogo ante las crisis de la vida". Aportaciones de la Psicología clínica desde una experiencia vivencial. Editorial UOC

 

Horstein, Luis (2003): “Intersubjetividad y clínica”. Ed. Paidos.

 

Winnicott, Donald (1996): "Deprivación y Delincuencia". Ed. Paidos.

 

 

VII. Links a algunos ejemplos de material recogido

 

 

Dibujos: 1 , 2 , 3 , 4 , 5 , 6 , 7 , 8 , 9 , 10 , 11 , 12 , 13 , 14