BUTLLETÍ DE LA SCRIMP
Núm. 39
Abril 2002
Versión para Internet
Conferencia de Philip Erdberg en la Universidad de Barcelona
El pasado fin de semana tuvimos de nuevo el placer de contar entre nosotros con la presencia del Dr. Ph. Erdberg, quien, con un lenguaje tan sencillo como de costumbre, nos entusiasmó con aspectos todos ellos relacionados con el test de Rorschach. El viernes 8 de febrero, e inscrita en el postgrado Avaluació Dinámica de la Personalidad, el Dr. Erdberg nos ofreció la conferencia titulada La planificación terapéutica en el diagnóstico infantil.
En primer lugar, Erdberg describió algunas de las ventajas del Rorschach: es el único instrumento que puede administrarse a lo largo de toda la vida; permite estudiar la evolución de las variables a lo largo de los años; no son necesarias normas específicas para cada uno de los sexos y no se ve interferido por diferencias interculturales. Como desventajas, se mencionó el largo tiempo necesario tanto para el aprendizaje del manejo del test, como para la administración y codificación del mismo.
A continuación, se nos describió los dos enfoques con los que puede abordarse el Rorschach. Desde un enfoque empírico, la tarea que se pide al sujeto al que se administra el Rorschach es considerada como un problema perceptivo cognitivo. Mediante estudios de validez se intentan relacionar ciertas variables con conductas del mundo real. Desde esta perspectiva, importa más la estructura que el contenido de las respuestas. Por el contrario, desde el enfoque psicodinámico, la situación del test es entendida como una oportunidad para la asociación libre y la expresión de fantasías. Utilizando la teoría psicodinámica, podremos establecer hipótesis que relacionen los contenidos de las respuestas con estados internos del sujeto. Desde esta otra perspectiva, importa más el contenido que la estructura. Ambos enfoques son complementarios y su unión convierte al Rorschach en un poderoso instrumento.
Erdberg relacionó algunas variables del Rorschach con los niños. En referencia a los estilos vivenciales, mencionó que a la edad de 6 años no hay introversivos, a los 12 años aparece un 20% y a los 16, se encuentra un 33% de introversivos. En cuanto al afecto, se ha comprobado que la proporción afectiva (Afr) es una variable que aparece elevada en los niños, y que su valor va disminuyendo con la edad. Por lo que respecta al autoconcepto, el Dr. Erdberg recordó que si el índice de egocentrismo > .45, la persona se concibe a sí misma como el centro del mundo. Si es >.33 y < .44, el sujeto se percibe a sí mismo y a los demás en un plano de igualdad. Si el egocentrismo < .33, el sujeto concibe a los demás como más importantes que él, lo cual es típico de sujeto deprimidos, como ejemplo. A los 6 años, la media del índice de egocentrismo es de .67; a los 12 de .54; a los 16 de .43 y en la edad adulta, la media del índice de egocentrismo es igual a .39. Estos datos coinciden con la teoría de Piaget. Por tanto, puede verse como el egocentrismo es otra de las variables que disminuye con el paso del tiempo.
A propósito del Rorschach en situaciones clínicas con niños, los principales motivos de consulta suelen ser dificultades en el aprendizaje o en el área de las relaciones interpersonales. Respecto a las dificultades de aprendizaje, el Rorschach puede aportar información sobre el estilo de procesar la información. Así, por ejemplo, un niño hipoincorporador resultaría ser alguien que pierde información, no alguien con falta de interés. En este sentido, podría aconsejarse como estrategia, el asegurarnos que el alumno disponga de una agenda con el calendario de los deberes, que los padres supervisen dicha agenda, es decir, asegurar que no se pierde información. En cuanto a las dificultades en el área de las relaciones interpersonales, es interesante constatar las respuestas COP. Si COP > 3, puede afirmarse que el niño percibe con agrado las relaciones con los demás y será percibido por ellos como alguien agradable con quien estar. Por el contrario, si COP < 2, podrá deducirse que el niño no percibe las relaciones entre la gente como cooperativas. En este caso será visto por los demás como alguien no agradable. Erdberg comentó que a los maestros suelen gustarle los niños que puntúan COP y no les gustan los niños con COP = 0.
Resumit
per Esther Aragón
Las
relaciones entre el Rorschach y el DSM-IV
Para
empezar el Dr. Erdberg se refirió al hecho de que el DSM-IV esté basado en un
modelo categórico a la hora de describir los trastornos de personalidad, cuando
de hecho todo hace suponer que éstos se corresponden más con un modelo
dimensional. El modelo categórico se caracteriza por ser homogéneo, mútuamente
excluyente y poseer líneas divisorias bien definidas, mientras que el
dimensional se caracteriza por la flexibilidad adaptativa, no tiene líneas
divisorias bien definidas y considera el contexto.
Según
el Eje II del DSM-IV, los trastornos de personalidad quedarían agrupados en:
A.
Grupo
“raro”:
1.
Trastorno
esquizoide de la personalidad
2.
Trastorno
esquizotípico de la personalidad
3.
Trastorno
paranoide de la personalidad
B.
Grupo “dramático”:
1.
Trastorno
histriónico de la personalidad
2.
Trastorno
borderline de la personalidad
3.
Trastorno
narcisista de la personalidad
4.
Trastorno
antisocial de la personalidad
C.
Grupo
“ansioso”:
1.
Trastorno
de la personalidad por evitación
2.
Trastorno
de la personalidad por dependencia
3.
Trastorno
obsesivo-compulsivo de la personalidad
Todos
los sujetos correspondientes al grupo A aparecerían en el Rorschach como
introversivos o muy introversivos.
Trastorno
esquizoide de la personalidad
Se
caracteriza por el déficit, más que por el conflicto. No suelen dar respuestas
COP ni AG por que no tienen demasiado interés en las relaciones
interpersonales. El índice de aislamiento social suele ser > .25, con muy
pocos contenidos humanos. Los puntajes D y D Adj suelen 0 o positivos, por la
falta de conflicto. No suelen tener una representación clara de los demás, por
lo cual no necesariamente han de puntuar positivo en el CDI.
Trastorno
esquizotípico de la personalidad
Sus
protocolos Rorschach tienen más contenidos humanos. Pueden aparecer respuestas
COP y AG. En las relaciones interpersonales manifiestan conflicto y confusión.
El x+% es inferior que en los esquizoides pero debido a las respuestas de
calidad formal (-). Por eso, el XA% suele ser bastante adecuado. Son percibidos
por los demás como idiosincráticos, pero no seriamente trastornados. La
puntuación a los FFEE suele estar entre 15 y 30, pero no
aparecen más de dos respuestas de nivel 2.
Trastorno
paranoide de la personalidad
Pueden
diferenciarse dos tipos: un paranoide más activo, con un sistema delirante
egodistónico y el paranoide menos activo, con un sistema delirante egosintónico.
El paranoide egodistónico realiza mucho esfuerzo en escudriñar el entorno,
pues existe sensación de amenaza y peligro. Suele ser un sujeto
hiperincorporador, con Zf > 12. Tanto el contenido humano total, como las
respuestas COP y AG están elevadas, pudiendo aparecer estas dos últimas
variables simultáneamente. El paranoide egosintónico es un sujeto que puede
aparecer como “normal” tanto en el Rorschach como el MMPI, pues el delirio
puede estar muy encapsulado y no manifestarse durante la administración del
test. No aparece conflicto en este caso, pues el sujeto está tan convencido de
su delirio, que no siente la necesidad de convencer a los demás.
Trastorno
histriónico de la personalidad
Suelen
tener un índice de Aislamiento > 4.5. A menudo aparecen en los protocolos
del Rorschach respuestas de reflejo y respuestas PER infantiles, es decir, que
no tienen el objetivo de desvalorizar al examinador. Estas PER se relacionarían
con la idealización de los autores Cooper y Arnow. Suelen resultar
seductores en su interacción con los demás. DQ v >2 con frecuencia, por el
modo impresionista de describir el entorno. C pura >1 y CF+C>FC. El histriónico
es típicamente extratensivo.
Trastorno
narcisista de la personalidad
Según
Gabbard podrían diferenciarse dos tipos de narcisistas: el narcisista ignorador
y el hipervigilante. El narcisista ignorador es un sujeto exhibicionista,
arrogante, que quiere ser el centro de atención. Se considera mejor que los demás.
En sus Rorschach aparece con frecuencia alguna respuesta de reflejo y alguna PER
que desvaloriza directamente al examinador. Según Cooper y Arnow en el
narcisismo ignorador aparecería un tipo especial de idealización: la
omnipotencia o idealización del propio yo. Por el contrario, el narcisista hipervigilante
no se siente superior a los demás, sino simplemente diferente. No es
exhibicionista y suele pedir o exigir ser cuidado por los demás. A veces dan
respuestas PER infantiles (como los histriónicos). En ocasiones pueden aparecer
respuestas MOR y de Vista (que no aparecen en el narcisista ignorador),
lo que sugeriría que el hipervigilante usaría las defensas narcisistas
para defenderse de un autoconcepto pobre.
Trastorno
borderline de la personalidad
Se
caracterizan por describir la realidad desde un estilo impresionista.
Desvalorizan al examinador y al test, pero no a través de respuestas PER, sino
directamente con sus comentarios. Otra de las características que aparece es la
disociación, que a menudo oscila entre la rabia y la pasividad.
En
los trastornos antisociales y psicopáticos aparecen aspectos similares a
los del borderline, pero con mayor preocupación por la agresión.
Trastorno
obsesivo-compulsivo de la personalidad
Procesan
la información con un estilo hipoincorporador o hiperincorporador. DQ+ suele
ser igual o superior a la mitad del total de las respuestas.
Trastorno
de la personalidad por evitación
Su
preocupación central gira en torno a sentirse humillados o avergonzados.
Evitan a los demás porque temen que no les tengan en consideración
suficiente. Procuran pasar inadvertidos. En el Rorschach se autodesvalorizan,
dan protocolos cortos (R<19), con muchas respuestas populares (P>10)y poco
más.
Trastorno
de la personalidad por dependencia
Desde
el punto de vista conductual se parecen a los evitativos, pero presentan
Rorschach muy diferentes. El dependiente presenta protocolos largo (R>27), Fd>1
y T>1. Aunque parezca una contradicción, a>p, pues emiten mucha conducta
activa en busca de apoyo. A veces tienen respuestas activas y pasivas simultáneamente.
Suelen puntuar con COP >AG y AG=0, pues no parecen dispuestos a representar
el mundo de las relaciones como agresivo o competitivo.
Resumit
per Esther Aragón
VI
Reunió Anual Oberta de la SCRIMP
Planificació de Tractaments amb Tècniques Projectives
El Dr
Erdberg ens va donar, en el seu estil molt didàctic i pragmàtic, una sèrie
d’indicadors sobre la planificació dels tractaments que com a
psicodiagnosticadors hem de poder transmetre a la persona que portarà a terme
la teràpia.
S’ha fet
molta investigació en els últims anys sobre planificació i resultats de
tractaments i ens va animar a fer investigació en aquest sentit ja que per ell
és el punt més important de l’aplicació diagnòstica: el tractament.
La funció
més important del avaluador és facilitar informació al derivant, sobre tot
quan es tracta d’organismes que han de prendre decisions i planificar
actuacions de cara el pacient, aquesta informació que es transmet és la que
justifica i dona valor al procés psicodiagnòstic. Cada vegada es demanarà més
al psicodiagnosticador que faci recomanacions sobre quines actuacions cal
iniciar.
Hem
de seguir una sèrie de passes:
- Primer seria fer un diagnòstic diferencial.
- Segon identificar el client i saber quines són les seves necessitats.
- Tercer fer l’anàlisi exhaustiu del Rorschach.
- Com presentar el que hem trobat.
A
continuació va passar a donar-nos els aspectes que s’han estudiat sobre la
planificació dels tractaments.
EB
i les seves diferències a la vinculació al tractament, segons si són
extratensius (la vinculació al tractament serà més fàcil) o intratensius (es
vincularan amb més dificultat).
EA <
6 o CDI positiu
independent del C.I. i del nivell educatiu es basa en la força del jo,
inicialment s’hauria de basar el tractament en un recolzament.
D –
, si està en –2 o –3 indicant una situació de crisi, el millor enfocament
inicial és el recolzament.
T > 1,
ens hem de preguntar si ha tingut alguna pèrdua recent de qualsevol tipus i es
troba en situació de dol.
Afro
< 50, molt d’esforç
per limitar la quantitat d’afecte que entra del seu món. Important en nens.
Afro
> 50, molt distret,
es fa difícil planificar un tractament.
CF + C
> FC, intenses
explosions afectives, se l’hauria d’ajudar a identificar precursors.
HVI
positiu, seria el
predictor més negatiu, no confia en les relacions interpersonals.
COP
> 2, ens diu que els
altres li tindran simpatia i voldran la seva relació.
COP
= 0 ò 1, els altres no
el troben tan simpàtic, menys disposats a ajudar-lo.
GHR
< PHR, no entén be
que està passant en el món interpersonal
A
continuació les nostres companyes M. Pastor, Vera Campo i Nancy
Vilar ens van exposar els seus casos en l’àrea infantil, adolescent
i d’adults, aportant tant els gràfics com el Rorschach, que van resultar
molt il·lustratius, sobretot amb
les aportacions que va fer el Dr. Erdberg.
Resumit
per Àngels López
Sobre el hombre de la camisa Rorschach
En efecto, tal como apunta Vera Campo en su artículo Sobre la personalidad y las relaciones interpersonales del “testador” Rorschach, el cuento de Ray Bradbury titulado El hombre de la camisa Rorschach constituye, sin duda, una joya, especialmente para quienes tienen el alma dividida entre la Psicología (el Rorschach) y la literatura. Como ella, pienso que el cuento trata, sobre cualquier otra consideración, de las soledades de los que trabajan con el Rorschach y, por extensión, de los fantasmas que acechan al psicólogo en su quehacer diario.
En primer lugar, me viene a la mente el poder que se le atribuye al psicólogo (tanto diagnosticador como terapeuta) desde la calle. Un poder referido básicamente al conocimiento, que en el cuento viene representado, no por los pasajeros del autobús que “interpretan” la camisa Rorschach, sino por el semioculto narrador, que, desde la primera persona (es decir, espacio incuestionablemente subjetivo), nos describe al protagonista como “Gandhi-Moisés-Cristo-Buda-Freud”.
El Hombre de la Camisa Rorschach nos
muestra la cara más humana del psicólogo, aquella cara que es la que permite
acercarse a los demás y que al mismo tiempo lo impide, pues infringe la regla
de oro de la distancia emocional, mal llamada neutralidad u objetividad. Nuestro
protagonista sólo puede llegar a los demás cuando se sitúa a su misma altura
al conocer sus propias imperfecciones, que son, simultáneamente, las que
deciden alejarlo de sus pacientes. Pareciera que el psicólogo, ante la
evidencia no sólo de la
complejidad humana, sino también de la facilidad para el error y el (des)conocimiento,
siente cierto vértigo, como si estuviera a punto de lanzarse por un trampolín,
y decidiera tomar carrerilla para confirmar su triple salto mortal. Debe, para
poder acceder a la mente de los otros, ser uno más de ellos, para lo cual tiene
que dejar de ser él mismo, desclavar “la chapa dorada con el nombre de
Brokaw del consultorio”. Y sólo a partir de entonces descubrimos al
Hombre que hay tras el psicólogo. Con un lenguaje un tanto irónico, Bradbury
nos da a entender que no se ha convertido el psicólogo en un hombre gris
cualquiera, sino en alguien profundamente cargado de emociones y connotaciones
humanas: “llevaba pantalones bermudas. Sandalias mejicanas de cuero negro.
Una gorra de béisbol de los Angeles Dodgers. Gafas francesas para el sol.” ¿Y
no nos remite todo ello a la vocación? ¿A la irremediable necesidad de
continuar dedicándose a lo mismo, a pesar de todo?
Bradbury, desde la literatura, nos habla del tratamiento psicoterapéutico, que actúa como mediador entre el sujeto y sus propias capacidades de mejora. En algún momento, el psicólogo del cuento reconoce seguir imponiendo las manos. Y de nuevo, el narrador nos apunta el modo en que lo hace: “iba dejando detrás abortadas carcajadas y sofocadas risitas que luego se contagiaban convirtiéndose en rugidos de hilaridad. (...) Juntaba en un todo nuestros yos separados”.
El hombre de la camisa Rorschach constituye en cierta manera, un retrato naif de la imagen pura del psicólogo (la del mundo de las Ideas, de Platón), inexistente y aséptica, a la que una parte de nosotros aspira: a la preocupación única en lo humano, al amor por el Hombre, sin más; hasta el extremo de dejarlo todo por este ideal.
Desde el punto de vista literario, esta narración se encuentra a caballo entre el cuento o relato corto, por su forma y estructura, y la poesía, que puede leerse a borbotones entre sus líneas. En cualquier caso, termina con un final feliz para el doctor Brokaw y lleno de esperanza para nosotros: “Lo último que vi de él fue que se mantenía gloriosamente a flote”.
Esther Aragón
Réplica a “Investigación y Ciencia”
A
continuación os ofrecemos copia de la carta enviada por Vera Campo a la
revista Investigación y Ciencia, en réplica al artículo “El
Rorschach y otros tests proyectivos”.
No
es muy frecuente, pero a veces aparecen en la prensa artículos difamatorios
sobre el Rorschach y las técnicas proyectivas. Realmente no se entiende bien la
intencionalidad de atacar a estas pruebas, sobre todo cuando son utilizadas por
profesionales de orientación teórica completamente dispar. Parecen simples
diatribas de personas que rechazan métodos que desconocen, y generalmente
corresponden a un perfil bastante determinado: profesores universitarios,
encerrados en sus laboratorios, lejanos a la práctica tanto clínica como
escolar o industrial.
De
otra forma es incomprensible, ya que cualquier científico, sea de la rama de la
ciencia que sea, no desprecia métodos que no utiliza en su práctica cotidiana
sino que los respeta, y solicita la ayuda de un colega que los maneje cuando en
una tarea concreta necesita de su utilización.
Por
último, no deja de llamarnos la atención que la revista no haya siquiera
acusado el recibo de la réplica enviada en Septiembre del año pasado...
Esta
es la carta:
Barcelona, 4 de Septiembre de 2001
Señor
Francisco
Gracia Guillén
Director General de Prensa Científica
Muntaner
339
08021
Barcelona
Réplica
al artículo: “El Rorschach y otros Tests Proyectivos” de Lilienfeld,
Wood y Garb (Investigación y Ciencia, Nº 298, Julio, 2001).
Quiero
señalar que las opiniones de los autores -que ya conozco en base a sus hostiles
publicaciones en el Journal of Personality Assessment y otras revistas
americanas- corresponden muy exactamente a lo ya destacado por Weiner (1997)
acerca de la terrible y temible ignorancia de los "académicos", esto
es, los profesores universitarios SIN experiencia clínica respecto del
Rorschach y los tests proyectivos (seminario, Escuela de Rorschach de Barcelona,
1986). Dice Weiner (1997) -psicólogo clínico, psicoterapeuta, rorschachista y
profesor de la Universidad de South Florida- para citar solamente uno de los clínicos
expertos en estas materias: "Bien establecido como un instrumento de
evaluación psicométricamente sólido, con numerosos corolarios conocidos en el
funcionamiento de la personalidad, también es un instrumento dinámico para el
cual continúan emergiendo nuevos métodos interpretativos y acerca del cual todavía
hay mucho que aprender (el subrayado es mío)... Ampliamente utilizado y
altamente valorado por clínicos e investigadores en muchos países del mundo,
parece que a pesar de su fama aún no ha recibido el respeto académico que
merece..." (p. 17). Y, además: "Los psicólogos que ensalzan
los tests como dando más de sí de lo que es conocido que pueden hacer, o que
los denigran (este me parece el caso del artículo que estoy comentando, que
es un artículo de opinión, no de investigación) como haciendo menos de lo
que es conocido, no se están comportando éticamente." (p. 4, Weiner,
1991).
Solamente
me voy a referir al Rorschach en esta réplica, pensando en la posible escasez
de espacio en la revista Investigación y Ciencia. Como psicóloga clínica
dedicada esencialmente al psicodiagnóstico durante los últimos 50 años -específicamente
con el Rorschach aunque también recurro a otras técnicas proyectivas y
objetivas- debo subrayar que las opiniones expresadas en el mencionado
artículo NO merecen el respeto que pretenden, ya que tergiversan datos que
desde hace muchos años son verdad en el ámbito clínico, como lo
demuestran también los recurrentes "surveys" de Piotrowski y
colaboradores (1989, 1992, 1993, 1993) publicados en diferentes revistas
americanas, sobre la muy buena situación del Rorschach y otros tests
proyectivos en la enseñanza de post-grado y especialmente en el uso clínico en
los Estados Unidos. A juzgar por las recomendaciones finales de los autores, lo
mejor sería borrar los proyectivos de todas partes, idea que presentan sin
investigaciones que la sustenten, por lo que en realidad se trata claramente de
una opinión sin más.
Si
aspectos como los citados por Weiner no son tenidos en cuenta, si sólo se
pretende depender de los tests llamados "objetivos" -los cuestionarios
recomendados por los autores- que cuentan con y dan por sentado que los
examinados responderán sinceramente a las alternativas propuestas -algo
sumamente discutible tanto desde el punto de vista consciente como del
inconsciente- el futuro del diagnóstico psicológico, aún con los tests
"objetivos", se halla realmente muy limitado.
Tampoco
consideran los autores que el Rorschach es solamente en parte un test
proyectivo. En el fondo se trata de un método (Weiner, 1994) perceptual-cognitivo
de resolución de problemas en el que la proyección -en el sentido amplio de
Frank (1948)- participa también, junto con otras defensas dentro de los
aspectos más estructurales del método. Lo que además ignoran los autores es
que el Rorschach no es un instrumento apto para realizar diagnósticos psiquiátricos
del tipo DSM (Exner, 1993) ni para predecir conductas específicas, sino para describir
el mundo interno de un sujeto, a partir del cual solamente se pueden inferir
conductas manifiestas y la salud mental, dependiendo también de la orientación
psicopatológica y teórica del observador que interpreta los datos del método
Rorschach. Por ejemplo, Weiner (1997) sostiene: "Los evaluadores de la
personalidad estarán bien aconsejados si recuerdan la observación de Lewin que
la conducta es una función compleja e interactiva de la personalidad (cómo es
la gente) y el entorno (las circunstancias en que se encuentra la gente). Desde
que los métodos de evaluación de la personalidad solamente proporcionan
información del lado de la personalidad de la ecuación de Lewin, raramente
pueden estar solos como predictores de la conducta. Dado que el método de las
manchas de tinta (RIM= Rorschach inkblot method) es en sí mismo un método de
evaluación de la personalidad, ha demostrado una validez predictiva limitada
durante su historia de 75 años, y hay pocas razones para esperar que a solas
llegue a tener un poder predictivo en el futuro". (p. 13).
Dicen
los autores que "han revisado un gran número de investigaciones acerca de
la fiabilidad y eficacia de los métodos proyectivos." (p. 50). ¿Tal vez
se han concentrado solamente en artículos críticos respecto de estos métodos?
Desde ya respecto del Rorschach...
Aparte
de señalar la necesidad de datos normativos, necesidad enfocada a fondo en los
últimos congresos internacionales del Rorschach y Métodos Proyectivos (Lisboa,
1993, Boston, 1996, Amsterdam, 1999), de la ERA (Paris, 2000), de la reunión de
invierno de la SPA, 2001, etc., además de la necesidad de someter los datos de
la codificación a una prueba de coincidencia inter-jueces, ambas necesidades
altamente aceptadas y respetadas por rorschachistas responsables, los autores
acusan al Rorschach de no ser capaz de "descubrir la mayoría de los
trastornos psiquiátricos" (p. 51). Como ya fuera señalado más arriba, el
Rorschach no es un instrumento apto para diagnósticos psiquiátricos DSM,
basados en conductas observadas. Sí sirve y cuán bien, para comprender cómo
funciona una persona, cuáles son sus conflictos, sus fantasías y afectos, sus
defensas, su estilo habitual de resolver problemas y tomar decisiones, etc., lo
que llevará al psicólogo clínico experimentado a establecer, en un segundo
paso inferencial y si le son requeridos, una impresión diagnóstica, junto a
propuestas para la planificación de psicoterapias, el seguimiento -en base a la
repetición de la prueba- de tratamientos tanto psicológicos como otros (véase
al respecto, Perry y Viglione, 1991), la evaluación de dificultades en el
aprendizaje, de casos forenses, etc., etc. Es que los autores caen en el más
común de los errores: Pretender que el Rorschach haga lo que no puede ni debe
hacer, es decir, establecer un diagnóstico psiquiátrico DSM o predecir
conductas manifiestas.
Referencias:
Frank, L. K. (1948). Projective
Methods.
Springfield, Ill: Thomas.
Exner,
J. E. (1974, 1986, 1991, 1993). The Rorschach: A Comprehensive System. Vols.
I y II (1ra., 2da, y
3ra. ediciones). New
York:Wiley.
Perry,
W. & Viglione, D. J. (1991). The Ego Impairment Index as a predictor of
outcome in melancholic depressed patients treated with tricyclic antidepressants.
Journal of Personality Assessment, 56 (3),
487-501.
Piotrowski,
C. & Keller, J. W. (1989). Psychological testing in outpatient mental
health facilities: A national study. Professional Psychology, 20, 423-425.
Piotrowski,
C. & Keller, J. W. (1992). Psychological testing in applied settings: A
literature review from 1982-1992. Journal of Training & Practice in
Professional Psychology, 6 (2), 74-82.
Piotrowski,
C., Keller J. W. & Ogawa, T. (1993). Projective techniques: An
international perspective. Psychological Reports, 72, 179-182.
Piotrowski,
C. & Zalewski, C. (1993). Training in psychodiagnostic testing in APA-approved
PsyD and PhD clinical psychology programs. Journal of Personality Assessment,
61, 394-405.
Weiner,
I. B. (1991). Sobre
competencia y ética en la evaluación psicodiagnóstica.
Revista de la Sociedad Española del Rorschach y Métodos Proyectivos, 4, 4-8.
Weiner,
I. B. (1994). The Rorschach inkblot method (RIM) is not a test: Implications
for theory and practice. Journal of Personality Assessment, 62, 498-504.
Weiner,
I. B. (1997) Current status of the Rorschach inkblot method. Journal of
Personality Assessment, 68 (1), 5-19.
Dra.
Vera Campo
Presidente
de la Sociedad Catalana del Rorschach y Métodos Proyectivos.
Miembro
de las Sociedades Española, Europea, Estadounidense, Francesa, Inglesa e
Internacional de la misma especialidad.
Nota:
Una advertencia a la revista Investigación y Ciencia: El traductor/a del
artículo en cuestión merece una llamada de atención. Ha traducido "object
relations" como "relaciones objetivas", cuando debería decir
relaciones objetales, o sea los vínculos conscientes e inconscientes con
otras personas. ¡Una aberración debida evidentemente a la falta de información
psicológica!.
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